La primera Comida de la Experiencia del año de AIJEC fue mucho más que un encuentro institucional. Fue un espacio de conversación honesta e inspiradora con Teresa Garcia-Milà, presidenta del Círculo de Economía, que compartió con el empresariado joven reflexiones profundas sobre liderazgo, meritocracia y la urgente necesidad de avanzar como sociedad.
Garcia-Milà es la primera mujer que preside el Círculo de Economía, una institución que durante décadas excluyó a las mujeres de su base social. Este hecho habla de evolución, cambio y responsabilidad de hacer que las instituciones sean hoy un reflejo real de la sociedad. Uno de los objetivos de su mandato es precisamente tener un Círculo más femenino y más joven, una mirada que conecta plenamente con la esencia de AIJEC.
La presidenta del Círculo de Economía quiso reconocer la labor del colectivo empresarial joven reconociendo y felicitando el trabajo que hacen: “Yo no soy empresaria, no podría hacer lo que hagáis vosotros cada día, os felicito”.
García-Milán repasó su experiencia académica en Estados Unidos, que marcó profundamente su forma de entender la economía. Describió ese entorno como inspirador, líder en emprendimiento y claramente orientado a la meritocracia, y advirtió que “En Europa todavía vamos a la cola”, abriendo la reflexión sobre los límites estructurales que frenan nuestro progreso.
Garcia-Milà también puso en valor el papel de AIJEC como agente conector y les felicitó por lo que hacen: “Enhorabuena por lo que hace, para crear sinergias y puentes que nos hacen avanzar.” Pero fue más allá, señalando la necesidad de aplicar esa misma lógica a gran escala: romper barreras institucionales, sumar liderazgos y construir alianzas con paso firme y buen ritmo, porque, como remarcó, tenemos urgencia.
Esta coincidencia de miradas ha llevado al AIJEC y al Círculo de Economía a estrechar vínculos e impulsar iniciativas conjuntas, como el nuevo ciclo ‘De crear a consolidar. Liderazgo de primera generación’, que busca conectar experiencia y nuevas visiones de liderazgo.
El Almuerzo de la Experiencia se cerró con una idea clara: avanzar requiere visión, coraje y alianzas sinceras, con la convicción de que espacios como éste, donde la experiencia y el talento joven se encuentran, son imprescindibles para construir un futuro empresarial más fuerte, abierto y compartido.